¿Facturación fija o indexada?


Como bien sabe una parte importante de los gastos de muchos negocios se va en la factura de la luz. Es por tanto lógico pensar que a todas las empresas con un consumo energético medio-elevado les interesa optimizar este aspecto para reducir al máximo sus gastos.

Hay diferentes formas de facturar el consumo de luz entre las que nosotros destacamos dos; indexada y fija.

¿En qué consisten?

En realidad es bastante sencillo. La más común hasta ahora es la FACTURACIÓN CON PRECIO FIJO. Básicamente consiste en pagar cada mes (o cada dos meses), normalmente en contratos de un año, el mismo precio por el kWh consumido. Esto nos da seguridad al no estar tan expuestos a las subidas repentinas a las que el sector nos tiene tan acostumbrados. Si mantenemos un consumo regular a lo largo del año tendremos la tranquilidad de saber que nuestras facturas mensuales serán muy similares entre sí. Al final del periodo contratado se recalcula el precio según el mercado y se vuelve a empezar el ciclo. OJO, no todas las empresas trabajan así, hay que tener mucho cuidado pues en algunas se incluyen revisones de precio durante el periodo contratado, con lo que agunas compañías (no es nuestro caso) pueden subir el precio del kWh en contratos fijos en determinadas situaciones.

La FACTURACIÓN INDEXADA es, básicamente, lo contrario a la fija, es decir, pagamos cada día según el precio que tenga la energía en ese periodo. Si estamos en una tendencia al alza (como el mes pasado) pagaremos más, si el precio baja (como está sucediendo ahora) pagaremos menos. ¿Compensa? Esa es la gran pregunta. En condiciones normales si hacemos una media anual del consumo la tarificación indexada suele ser rentable prácticamente siempre. ¿Por qué? Sencillamente porque normalmente el precio indexado sólo está por encima del fijo unos 4 meses al año, mientras que el resto del año se mantiene por debajo.

¿Qué modalidad me interesa más?

Cada negocio es diferente, pero por norma general se recomienda la FACTURACIÓN INDEXADA por la sencilla razón de que suele ser mucho más rentable vista en periodos de 12-18 meses. Eso sí, tendremos que asumir que algunos meses al año el precio subirá, especialmente en invierno (según el histórico de los últimos años). Si anteponemos una planificación para saber mejor qué pagaremos en cada momento, entonces quizás deberíamos optar por un fijo aunque perdamos algo de dinero a lo largo del año (en condiciones normales).

¿DESEA MÁS INFORMACIÓN? NO DUDE EN CONTACTAR.

Share This: